Studio Ekam
AtrásStudio Ekam se presenta como un espacio especializado en yoga y artes corporales que ha sabido ganarse un lugar destacado entre quienes buscan un gimnasio tranquilo, cercano y centrado en el bienestar integral. Este centro combina la calidez de una escuela de barrio con una propuesta técnica sólida, especialmente enfocada en yoga y, muy en particular, en el método Ashtanga, lo que atrae tanto a personas que se inician como a practicantes con años de experiencia.
Uno de los pilares de Studio Ekam es su apuesta por el Ashtanga yoga como práctica principal. Las clases guiadas por Paula se basan en una enseñanza progresiva, con mucha atención al detalle y a los ajustes personalizados, algo que muchos alumnos valoran porque sienten avances claros en fuerza, flexibilidad y confianza. La posibilidad de practicar en formato Mysore —un enfoque en el que cada persona sigue la secuencia a su ritmo bajo la supervisión del profesor— convierte al centro en una opción muy interesante para quienes buscan un entorno más técnico y silencioso que el de un gimnasio convencional.
Las opiniones de quienes acuden con frecuencia coinciden en destacar la calidad humana y profesional del equipo docente. Se habla de una maestra con profundos conocimientos de la práctica, capaz de acompañar y corregir con precisión cada postura, lo que transmite seguridad incluso en asanas que pueden imponer respeto al principio. Este enfoque hace que muchas personas superen miedos y se animen con posturas que antes veían como inaccesibles, un punto clave para quienes buscan un centro de yoga donde realmente se note la evolución personal.
Otro aspecto que diferencia a Studio Ekam respecto a otros gimnasios es su ambiente. Varias alumnas señalan que el estudio tiene un carácter casi familiar: se trata de un lugar en el que se entra y de inmediato se percibe cercanía, respeto y ausencia de competitividad. El objetivo no es “rendir” ni demostrar nada a nadie, sino construir una práctica estable y sostenible en el tiempo. Esto resulta especialmente atractivo para quienes se sienten intimidados en espacios deportivos masificados o muy orientados al rendimiento físico.
El centro no se limita solo a las clases regulares de yoga. A lo largo de los años se ha definido como un Centro de Artes y Técnicas Corporales, integrando disciplinas como Pilates, Chi-Kung/Tai-Chi, danza contemporánea, masaje tailandés, quiromasaje, reflexología podal, técnicas energéticas como Reiki e incluso propuestas vinculadas a la tradición ayurvédica. Esta variedad ofrece la opción de complementar la práctica en la esterilla con otros trabajos corporales y terapéuticos, algo que muchas personas valoran cuando buscan más que un simple lugar donde hacer ejercicio.
Para quienes desean profundizar, Studio Ekam ofrece formaciones de profesores de yoga con un enfoque amplio. El programa combina estilos como Ashtanga, Kundalini, restaurativo y enfoques basados en chakras, junto con contenido teórico sobre filosofía, anatomía aplicada y pedagogía. Este tipo de propuesta convierte al estudio no solo en un espacio de práctica diaria, sino también en un lugar de estudio y reflexión para quienes quieren convertir su afición en profesión o simplemente entender mejor lo que hay detrás de cada postura y de cada secuencia.
El diseño de las clases suele equilibrar técnica y cuidado. Las sesiones de Ashtanga, ya sea en formato guiado o Mysore, ponen el acento en la respiración, la alineación y los ajustes, de modo que el alumnado recibe indicaciones constantes para adaptar la práctica a su cuerpo y a sus necesidades. Las personas con menos experiencia encuentran un entorno donde se les acompaña paso a paso, mientras que quienes llevan más tiempo pueden profundizar en transiciones, vinyasas y posturas avanzadas sin perder la sensación de práctica segura.
Las instalaciones se caracterizan por ser sencillas pero acogedoras. A diferencia de grandes gimnasios con multitud de salas y máquinas, Studio Ekam se centra en contar con un espacio diáfano, tranquilo y cuidado, con esterillas, material de apoyo y la atmósfera adecuada para la concentración. La cercanía con centros educativos y otras zonas transitadas de la ciudad facilita que tanto estudiantes como trabajadores puedan incorporar la práctica de yoga a su rutina diaria, especialmente en horarios de mañana y tarde entre semana.
Entre los puntos fuertes más repetidos por quienes asisten destacan:
- La alta calidad pedagógica en las clases de Ashtanga yoga, con explicaciones claras y ajustes que se sienten seguros.
- El ambiente amable y sin juicios, ideal para quienes buscan algo más íntimo que un gimnasio tradicional.
- La continuidad en la enseñanza: muchas personas llevan años asistiendo y sienten que siempre hay algo nuevo que aprender.
- La combinación de yoga con otras técnicas corporales y terapias, que amplían las posibilidades de cuidado personal.
- La organización de talleres, retiros y formaciones que permiten profundizar en la práctica más allá de la clase semanal.
Sin embargo, como todo centro especializado, Studio Ekam también tiene aspectos que no encajan con las necesidades de todo el mundo. Al estar centrado en yoga y artes corporales, no ofrece la amplia gama de actividades deportivas que se encuentran en otros gimnasios, como salas de musculación, cintas de correr o clases de alta intensidad. Quienes buscan entrenamientos de fuerza con máquinas, actividades dirigidas con música muy alta o un enfoque puramente fitness probablemente no encontrarán aquí lo que esperan.
Otro punto a tener en cuenta es que la filosofía de trabajo es muy personalizada. Esto es una gran ventaja para quien quiere atención y corrección constante, pero puede no ser lo ideal para personas que prefieren pasar más desapercibidas en clases multitudinarias. La cercanía del equipo hace que se enfatice la alineación y la forma correcta de practicar, algo que quien acude a un gimnasio simplemente a “desconectar” sin demasiadas indicaciones quizá sienta como demasiado intenso o exigente a nivel de atención.
La especialización en Ashtanga yoga también implica que el estilo puede resultar físicamente retador, especialmente en niveles intermedios y avanzados. Aunque se adapta a diferentes capacidades, se trata de una práctica dinámica, con secuencias estructuradas y un componente de disciplina importante. Quienes busquen un centro de yoga más orientado exclusivamente a clases suaves o relajantes pueden preferir otras propuestas, aunque en Studio Ekam también se integran opciones de estilo más restaurativo o meditativo dentro de su oferta.
La disponibilidad de horarios entre semana facilita la asistencia a muchas personas, pero la ausencia de actividad en fines de semana para clases regulares puede suponer un inconveniente para quienes solo pueden practicar sábado o domingo. Para estudiantes de formaciones y talleres sí se suelen organizar encuentros de fin de semana, pero quien quiera asistir únicamente a clases sueltas de yoga en esos días quizá no encuentre una franja que encaje con su agenda.
En cuanto al público, Studio Ekam tiende a atraer a personas que buscan un compromiso real con la práctica. No es un espacio de paso, sino un estudio donde es habitual que el alumnado se mantenga durante años, integrando el yoga como parte de su estilo de vida. Esto crea una comunidad estable, con caras conocidas y un trato cercano, algo que puede resultar muy valioso para quienes desean sentirse acompañados en su proceso, pero que también puede hacer que, al principio, los nuevos alumnos necesiten algunos días para familiarizarse con la dinámica del grupo.
Para quienes se plantean formarse como profesores, el hecho de que la formación esté dirigida por docentes con experiencia contrastada y enfoque multidisciplinar es un factor a favor. Los contenidos abarcan tanto la práctica física como la filosofía, la meditación, la anatomía aplicada y la manera de transmitir las clases, de modo que no se trata solo de aprender secuencias, sino de comprender por qué se enseña de una determinada manera. Este tipo de programa es más exigente que un simple curso intensivo, por lo que resulta adecuado para quienes están dispuestos a dedicar tiempo y energía a su desarrollo personal y profesional.
Teniendo en cuenta todo lo anterior, Studio Ekam se posiciona como una opción muy interesante para quienes buscan un centro de yoga especializado, con profesorado cercano y cualificado, y un ambiente cuidado en el que la práctica no se vive como una moda pasajera, sino como un camino a largo plazo. No es el típico gimnasio con grandes instalaciones y multitud de disciplinas, sino un espacio más íntimo donde el foco está en el cuerpo, la respiración y la atención consciente. Para quienes desean que su sesión de yoga sea algo más que una simple clase dirigida, este estudio puede encajar muy bien; quienes busquen un enfoque puramente deportivo o muy orientado al ocio quizá se sentirán más cómodos en otro tipo de centro.