Centro de Yoga en Las Palmas – Shakti Time
AtrásCentro de Yoga en Las Palmas - Shakti Time se presenta como un espacio especializado para quienes buscan algo más que una simple clase de ejercicio físico y desean integrar cuerpo, mente y energía en cada sesión. A diferencia de muchos gimnasios convencionales, este centro pone el foco en un trabajo profundo a través del yoga, el Tantra Yoga Tradicional, el QiGong y la meditación, combinando disciplinas orientales con un enfoque pedagógico estructurado y continuo.
La escuela está dirigida por Ana Montelongo, instructora con una sólida formación en yoga, QiGong y meditación, con certificaciones internacionales y experiencia en distintas tradiciones tántricas y taoístas. Esta trayectoria se refleja en la forma en que se imparten las clases: se trabaja tanto el aspecto físico, con posturas y secuencias dinámicas, como el plano energético y emocional, invitando al alumno a observar su respiración, sus sensaciones internas y sus patrones mentales. Muchos practicantes señalan que llegan buscando una actividad para mejorar la condición física y acaban encontrando un método para sostener cambios más profundos en su estilo de vida.
Uno de los rasgos distintivos de Shakti Time es su énfasis en el Tantra Yoga Tradicional, una práctica que considera el cuerpo como vehículo de conciencia y que utiliza la respiración, el movimiento y la atención plena para liberar tensiones acumuladas y abrir espacios de mayor vitalidad. A diferencia de las modalidades más habituales de yoga que se encuentran en muchos gimnasios, aquí las sesiones suelen tener un ritmo más consciente, con tiempo para sentir cada postura, integrar las sensaciones y conectar con un estado meditativo. Este enfoque resulta especialmente atractivo para quienes buscan una experiencia más introspectiva, aunque puede resultar exigente para quienes esperan clases muy rápidas o centradas únicamente en el esfuerzo físico.
Además del yoga, la escuela incorpora de forma estable el QiGong (Chi Kung), disciplina de origen chino enfocada en el manejo de la energía vital. Las prácticas proponen movimientos suaves, coordinación respiratoria y una atención sostenida en el flujo interno, algo que muchos alumnos describen como un complemento ideal al trabajo con posturas de yoga más físicas. Esta combinación de yoga y QiGong ofrece una alternativa interesante a los entrenamientos típicos de fuerza o cardio de un gimnasio al uso, porque prioriza la sensación de equilibrio, serenidad y presencia sobre el rendimiento o la estética corporal.
Las opiniones de las personas que han pasado por Shakti Time coinciden en destacar la sensación de transformación progresiva que se logra con la práctica constante. Hay comentarios que mencionan mejoras claras en flexibilidad, fuerza y capacidad respiratoria, así como una reducción del estrés, una mente más tranquila y una mayor conexión con las propias emociones. Varias alumnas relatan haber comenzado con dolores musculares o una vida muy acelerada y notar, con el tiempo, que salen de clase con el cuerpo más ligero y la mente más despejada, algo que muchos usuarios de gimnasios también buscan cuando empiezan alguna actividad dirigida.
El entorno donde se realizan las clases es otro punto que se repite en las reseñas. Antes de llegar a la sala, el alumno atraviesa una finca con vegetación y zonas abiertas, lo que ya genera una sensación de desconexión del ritmo cotidiano. La sala se describe como amplia, bien ventilada y silenciosa, con una atmósfera que invita a la calma y al recogimiento, muy diferente al bullicio que suele asociarse a algunos gimnasios urbanos. Este contexto ayuda a que la práctica de yoga y meditación sea más profunda y facilita que las personas con mayor sensibilidad al ruido o a las aglomeraciones se sientan cómodas.
La figura de la maestra también es un elemento clave en la experiencia del centro. Ana suele ser descrita como cercana, atenta y disponible para resolver dudas, ofreciendo orientaciones que van más allá de la técnica física y que incluyen aspectos de la vida diaria, la gestión emocional y la creación de hábitos saludables. Muchos testimonios resaltan su capacidad para sostener grupos heterogéneos, adaptando las indicaciones a distintos niveles sin perder la profundidad de la propuesta. Esta atención personalizada puede marcar una diferencia significativa frente a algunas clases multitudinarias que se encuentran en ciertos gimnasios, aunque también implica que el ritmo y el estilo están muy vinculados a su forma particular de enseñar.
Otro aspecto a tener en cuenta es que Shakti Time ofrece modalidades tanto presenciales como online, algo que dio especial sentido durante los períodos de confinamiento y que sigue siendo una ventaja para quienes no pueden desplazarse de manera regular. Algunas personas comenzaron precisamente en clases virtuales y valoran haber encontrado un soporte emocional y físico en momentos difíciles, con prácticas de Tantra Yoga, QiGong y meditación que les ayudaron a gestionar mejor la incertidumbre y el aislamiento. Esta flexibilidad híbrida lo coloca en una posición interesante frente a otros centros o gimnasios que no mantienen una oferta online estable.
Sin embargo, no todo encaja con cualquier perfil de usuario. El enfoque de Shakti Time está claramente alineado con una visión integral y espiritual de la práctica, donde se habla de energía, conciencia y caminos internos de transformación. Para personas que buscan un espacio puramente deportivo, centrado exclusivamente en el entrenamiento físico o en resultados rápidos, este planteamiento puede sentirse demasiado introspectivo o lento si se compara con clases de alta intensidad habituales en muchos gimnasios actuales. La propuesta no está orientada a rutinas de musculación, máquinas o trabajo de fuerza aislado, sino a secuencias que combinan respiración, posturas y atención plena, por lo que conviene que el futuro alumno tenga clara su prioridad: bienestar integral más que rendimiento atlético.
El nivel de compromiso que se sugiere también es un punto a valorar. La escuela insiste en la constancia para apreciar los cambios, tanto a nivel físico como emocional. Esto implica asistir de forma regular a las clases de yoga y QiGong, practicar la respiración consciente y mantener cierta disciplina en casa para integrar lo aprendido en el día a día. Para quienes están acostumbrados a utilizar el gimnasio de forma puntual o esporádica, puede suponer un cambio de mentalidad, ya que aquí se propone un camino más continuado y profundo, no una actividad ocasional.
En cuanto al perfil de alumnado, en las reseñas aparecen personas de diferentes edades, muchas de ellas con varios años de práctica a sus espaldas. Hay quienes destacan que, gracias al Tantra Yoga Tradicional, se sienten más arraigadas, ligeras y vitales, con una mejora incluso en aspectos como la sexualidad consciente y la gestión de la energía personal. Para un potencial cliente acostumbrado a asociar el yoga solo con estiramientos suaves, este tipo de testimonios revela que el trabajo en Shakti Time aborda dimensiones menos visibles pero relevantes para el bienestar a largo plazo.
También se aprecia una clara intención de crear comunidad. Se mencionan talleres, prácticas en grupo y espacios para compartir dudas o experiencias, algo que refuerza la sensación de pertenencia más allá de las clases regulares. Esta dimensión relacional puede ser un valor añadido para quienes buscan un lugar donde sentirse acompañados en su proceso personal, pero quizá no sea decisiva para alguien que simplemente quiere incorporar unas sesiones de yoga semanales a su rutina de gimnasio sin vincularse demasiado al grupo.
De manera general, quienes han pasado por la escuela tienden a describirla como un espacio cuidado, con una calidad docente alta y un enfoque coherente con la filosofía que promulga. El hecho de que las opiniones disponibles sean mayoritariamente muy positivas indica una alta satisfacción, aunque siempre conviene que cada persona contraste si el estilo de enseñanza, el ritmo de las clases y la orientación espiritual encajan con sus expectativas. En el panorama actual, donde muchos gimnasios incorporan clases de yoga de forma complementaria, Shakti Time se diferencia por situar estas disciplinas en el centro de su propuesta y no como un añadido dentro de una oferta de actividades más amplia.
Para quienes buscan una práctica de yoga más profunda, con atención individualizada, combinación de Tantra Yoga Tradicional y QiGong, y un entorno tranquilo que favorece la introspección, Shakti Time puede resultar una opción especialmente interesante. En cambio, quienes priorizan un enfoque deportivo clásico, con máquinas, pesas y entrenamientos de alta intensidad, podrán percibir este centro como demasiado específico y orientado al trabajo interno. Valorar estas diferencias de antemano ayudará a que cada potencial cliente elija el espacio que mejor se ajuste a su forma de entender el cuidado del cuerpo y la mente.